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Abre tu casa al Feng Shui

El Feng Shui es una filosofía china que nos enseña cómo distribuir y decorar nuestro hogar para conseguir el equilibrio con su entorno. Siguiendo sus preceptos ganarás energía positiva, serenidad, salud, suerte…

Hoy vamos a ocuparnos del Feng Shui en dos zonas de la casa que son muy importantes por la cantidad de tiempo que se pasa en ellas, son la zona de estar y el salón comedor. La decoración de la zona de estar refleja la capacidad de comunicación de una vivienda. El salón debe ser cómodo y acogedor, estar bien distribuido, muy ordenado -sin elementos superfluos- y siempre preparado para recibir invitados. Y es que la hospitalidad aporta beneficios espirituales tanto para quien la ofrece como para quien la recibe.

Para favorecer la buena comunicación, el Feng Shui propone colocar los sofás formando un ángulo de noventa grados, ya que reprodúcela forma natural de colocarse dos amigos a charlar. Hay que evitar sentarse en línea y frente al televisor, intentar que éste no quede a la vista y ocultar sus cables. Añade butacas y pufs junto a los sofás y deja que cada invitado elija dónde sentarse según su intuición y estado de ánimo. En el salón debe estar representado nuestro pasado y futuro, es un buen lugar para exhibir fotos y recuerdos que hablan de nuestra historia y permiten que los amigos formen parte de ella.

Feng Shui en salón

El Feng Shui en el salón comedor

El acto de compartir una comida implica una celebración que fortalece los lazos de intimidad, confianza y afecto. Por eso toda la decoración del comedor debe responder a este objetivo. Cuando el comedor está ubicado en el salón, hay que propiciar la intimidad con una separación real o visual del resto de ambientes. En cuando a los muebles, las sillas deben estar adosadas a paredes sin ventanas y si no es posible, estas deben vestirse con cortinas. Retira siempre las sillas sobrantes (nunca deben quedar más de dos libres).

Una mesa cuadrada aporta estabilidad y una forma de vida tradicional, una rectangular establece jerarquías (las dos personas sentadas en las cabeceras tienen más influencia en la familia que el resto), mientras que un modelo redondo simboliza la igualdad y la fraternidad. Para iluminar, coloca una luz directa sobre la mesa, esto crea un centro de atención que favorece la comunicación. Evita que la iluminación sea demasiado intensa, que en la mesa se acumulen objetos, que el suelo sea frío (si es de gres o mármol añade alfombras) y los colores estridentes. Busca la calma.