Estilos

Decorar el dormitorio infantil de cero a tres años

En algunas culturas -incluida la nuestra- es muy común dormir con los hijos, pero pasados los primeros meses de vida la mayoría de los niños ya tienen su propio cuarto, por lo que es importante seguir unas directrices para decorar el dormitorio infantil de cero a tres años.

Lo primero que hay que tener en cuenta, es que ha de ser un espacio seguro y cómodo, con buena luz y ventilación y a poder ser que esté situado cerca del de los padres. Para continuar es importante que tenga un ambiente relajante y tranquilizador por ello los colores juegan un papel bastante destacable.

A los tradicionales azul para el niño y rosa para la niña, se han ido uniendo, por ejemplo, el beige, crema, amarillo claro, verde agua, lila y hasta gris. Eso sí siempre en tonos suaves o pastel para favorecer la relajación del bebé y con pinturas y papeles pintados no tóxicos.

Respecto a la seguridad, es importante escoger alfombras sin pelo, colocar protectores de enchufes y cajones, topes para las ventanas y puertas y cubre radiadores para evitar quemaduras.

Dormitorio infantil

Otro aspecto importante del dormitorio, los muebles

Los muebles son otro aspecto importante a la hora de decorar el dormitorio del bebé. Cuanto más sencillo sea el mobiliario, mejor. Una cuna, un armario y una cómoda cambiador bastarán al principio, aunque sería ideal también incluir un sillón o butaca para la madre. Más adelante necesitará estantes o un baúl para guardar juguetes, será conveniente escogerlos con esquinas redondeadas y con acabados lisos para evitar que el polvo se acumule demasiado y con pinturas y barnices no tóxicos.

En cuanto a las telas o los dibujos de la ropa de cama quedará mejor si se coordinan con las cortinas pero sin abusar demasiado de los estampados. Es preferible optar por telas que no atrapen el polvo, que sean lavables y agradables al tacto, sobre todo de algodón.

Y por último, la iluminación, que lo más recomendable es que sea de dos tipos; con una luz intensa en el centro del dormitorio para cuando el niño se encuentra despierto y otra tenue junto a la cama o en la pared para cuando está tratando de conciliar el sueño.