Complementos

Elige tu tipo de persiana según su funcionamiento

Después de la primera entrega de las clases de persianas que puedes encontrar en el mercado, continuamos en este post con los tipos según el funcionamiento, las de motorización y el sistema solar.

Según su funcionamiento las persianas se pueden dividir en cuatro tipos que te explicamos a continuación:

De cinta: Es el mecanismo habitual y más extendido que se utiliza para subir y bajar las persianas, sobre las de PVC y las de aluminio que son las más ligeras, ya que no se recomienda utilizarlo en persianas muy pesadas. Los elementos básicos para su funcionamiento son un disco donde va sujeta la persiana, dos poleas para la cinta recogedora y dos embellecedores para cubrirla.

Persiana de cinta

De manivela: Suele ser la más apropiada para persianas grandes ya que de esta forma el arrastre se produce de forma más regular y la persiana sufre menos en su uso diario, por lo que durará más.

Eléctrico: Se acciona la persiana mediante un mando que funciona a pilas, la ventaja es que no es necesario hacer obras para su instalación.

De motor: Es el más práctico para persianas grandes y pesadas, como las de aluminio extrusionado. Aunque conviene combinar esta opción con un sistema manual para prevenir el bloqueo en caso de avería o apagón eléctrico. Se accionan mediante un mando a distancia o un interruptor en la pared.

Hablando de las motorización, es el sistema más cómodo por lo que últimamente se está extendiendo bastante su uso ya que además el motor alarga la vida de la persiana al prescindir de los tirones bruscos diarios al subirla y bajarla. La principal ventaja que tienen es que todas las persianas se pueden motorizar, tanto las nuevas como las viejas y el mayor inconveniente es que dejan de funcionar cuando se va la luz.

Ventana de tejado

El sistema solar es la última novedad, combaten el calor en verano frenando los rayos del sol antes de que toquen el cristal de la ventana, además aíslan y preservan las habitaciones del  frío y el ruido. Son las que suelen utilizarse sobre todo en las ventanas de tejado. Pueden encontrarse en aluminio o PVC, con rellenos de poliestireno con acabados en diferentes tonos.