Estilos

Escoge el color de cada estancia según lo que te aporta

Dormitorio en color verde

Elegir el color de las paredes en ocasiones no resulta nada fácil o bien porque no tenemos nada claro cómo va a ser la decoración o el estilo que queremos dar a una estancia en particular o porque no sabemos si ese tono que tanto nos gusta va a quedar bien en ese dormitorio en cuestión.

También hay que tener muy en cuenta que es lo que no aporta el color que hemos elegido o el que pensamos que puede quedar bien ese espacio. Por ello vamos a describir que es lo que aportan cuatro colores que son muy habituales en los hogares y en qué lugares es más recomendable decorar con ellos.

Comenzamos con un color que últimamente se ha puesto mucho de moda y que anteriormente no era muy habitual, es el rojo. Este color estimula el sistema nervioso simpático, por ello cuando nos encontramos ante él producimos adrenalina, sube la temperatura corporal y se acelera el pulso. Es por este motivo que nos hace sentir energéticos e influye en nuestro estado de ánimo combatiendo la apatía y el cansancio. Por ello también es conveniente decorar con él zonas en las que no vayamos a permanecer mucho rato, como por ejemplo un pasillo o un rincón y es recomendable evitar el exceso ya que en pequeñas dosis el rojo es positivo pero en exceso puede provocar nerviosismo y ansiedad.

Zona de comedor en rojo

Un color que es muy habitual encontrarlo en muchos hogares es el azul. Con él al contrario que el rojo se consigue relajación y tranquilidad, los efectos que provoca son la bajada de la temperatura y la tensión arterial y ralentiza el pulso y la respiración. Es calmante y desestresante por lo que se recomienda en casos de hiperactividad y ansiedad. Las estancias para las que está indicado este color son sobre todo los dormitorios y las zonas de descanso, también ambientes orientados al sur con bastante luz natural por que los refresca.

El verde es el color que se asocia con la naturaleza y la salud ya que aporta bienestar y purifica el organismo. También tranquiliza el sistema nervioso y ayuda a la concentración, por lo que tranquiliza a los bebés y mitiga la agresividad en los niños. No son muy recomendables tonos muy oscuros de verde pues se asocian con problemas de hígado y vesícula. Al igual que el azul se recomienda en zonas de relax y descanso como dormitorios, en los de los niños porque los tranquilizará y de los adultos por que tendrá un efecto reconstituyente y regenerador.

Dormitorio infantil en azul

Por último el naranja favorece la creatividad y la vitalidad. Sus efectos son parecidos a los del rojo pero aportando más equilibrio. Estimula el sistema nervioso y el circulatorio además de potenciar el intelecto, por ello está especialmente indicado para las zonas de estudio, de juego de los niños, de manualidades, ya que además potencia la comunicación y la creatividad. Hay que evitar el exceso pues desajusta el sistema nervioso y el digestivo.

Sin duda esta información nos será de mucha ayuda a la hora de elegir los colores de los dormitorios y de la zona del salón.