ComplementosEstilosTendencias

Sillas, nuevas esculturas animalistas

animal chair 03

En muchas ocasiones el diseño y el arte se fusionan para desarrollar un concepto de mobiliario extraordinario y original. Hoy os traemos un ejemplo de ello. A continuación una de las últimas tendencias, las sillas con forma de animal.

La tendencia animal no tan sólo forma parte de la temporada de verano y de pequeños complementos. Cada vez está más presente dentro del mundo del interiorismo, paradigma de ello son los múltiples objetos decorativos en forma de ciervo que podemos ver en las tiendas de decoración. Por tanto no es de extrañar que los estudios de diseño quieran intentar aplicar estas tendencias a diferentes tipos de mobiliario para crear nuevos conceptos decorativos.

Este miércoles desde Bloginteriorismo os enseñamos dos modelos de sillas que son un ejemplo directo de esta tendencia. Se tratan de unos modelos a simple vista muy tradicionales, de madera y piel, que incorporan pequeños detalles, aunque estos visualmente causan un gran impacto, que hacen que las sillas parezcan fusionadas con el mundo animal.

El primer ejemplo, que sugiere totalmente la forma de un ciervo, coronando el respaldo de la silla con unos grandes cuernos, sigue el estilo citado más arriba, muy popular en estos momentos. Los complementos con forma de ciervo aportan mucha elegancia y clase, ya que transmiten el porte natural del animal.

En cuanto al segundo modelo, que tiene forma de conejo, podemos comprobar que según el tipo de animal escogido la sensación final, tanto con complementos decorativos como con muebles, varía. Esta silla con motivos de conejo nos transmite inocencia y romanticismo, aunque en esto también tiene mucho que ver mucho el color blanco.

Aunque esta tendencia y, en concreto, estos dos modelos de silla pueden parecer un poco extravagantes en un principio, el resultado o la percepción final sugieren todo lo contrario. Aportan clase y elegancia, a la vez que hacen de nuestros espacios unos entornos originales y un poco salvajes.

FUENTE: Merve Kahraman